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Excursiones privadas en barco a Capri

Reserva una excursión privada en barco a Capri y descubre la isla más célebre de Italia tal y como siempre se ha debido ver: desde el mar, a tu ritmo, sin horarios de ferry ni cubierta compartida. Saliendo desde Capri, Sorrento, Positano o cualquier puerto de la Costa Amalfitana, nuestros chárteres privados con tripulación completa te llevarán a las cuevas marinas de Capri, los Faraglioni, la Gruta Azul, la Gruta Verde, el Faro de Punta Carena y exclusivos clubes de playa a los que solo se puede acceder en barco.

Capri, vista como se debe ver

Capri es uno de esos escasos destinos que resultan aún más impresionantes cuando se contemplan desde el mar. Una excursión privada en barco por Capri permite a los viajeros conocer la isla más allá de las multitudes, bordeando su litoral a un ritmo más pausado y privilegiado. Desde Marina Grande hasta los legendarios Faraglioni y las famosas cuevas marinas de la isla, la costa revela los paisajes que convirtieron a Capri en uno de los iconos de lujo más duraderos del Mediterráneo. Para los viajeros de alto nivel, el atractivo no reside solo en los propios lugares emblemáticos, sino en la privacidad con la que se disfrutan: tiempo para detenerse, nadar, admirar los acantilados y gozar de la isla con discreción, sin prisas. Para muchos huéspedes, Capri no es solo una parada en el itinerario, sino la jornada en barco más memorable del viaje.

Preguntas frecuentes

  • Tu chárter incluye un patrón exper­i­men­ta­do de habla ingle­sa, todo el com­bustible, agua dulce y una embar­cación com­ple­ta­mente pri­va­da durante todo el día. El itin­er­ario típi­co incluye una cir­cun­nave­gación de la isla, una visi­ta à la Gru­ta Azul (suje­ta a las condi­ciones del mar), paradas para nadar en cuevas mari­nas y calas, y una para­da para almorzar en un restau­rante frente al mar de tu elec­ción. Los extras opcionales incluyen cham­pán a bor­do, antipas­to arte­sanal, equipo de esnórquel y fotografía pri­va­da. Todas las opciones de embar­cación — des­de los clási­cos gozzi has­ta lujosos yates abier­tos — están disponibles para chárteres en Capri.

  • Sí, y es una de las expe­ri­en­cias nat­u­rales más autén­ti­ca­mente espec­tac­u­lares del Mediter­rá­neo, pero la cal­i­dad depende de las condi­ciones. Lle­gar en un char­ter pri­va­do sig­nifi­ca que tu patrón puede opti­mizar el horario para primera hora de la mañana, cuan­do hay menos gente y la luz cerúlea inte­ri­or está en su pun­to más extra­or­di­nario. La entra­da à la gru­ta en sí se hace siem­pre en pequeñas bar­cas de remos (ges­tion­adas por la coop­er­a­ti­va local, con una tar­i­fa aparte de aprox­i­mada­mente 18 € por per­sona), inde­pen­di­en­te­mente de cómo llegues. Cuan­do el fuerte olea­je obliga a cer­rar la gru­ta —algo que ocurre con fre­cuen­cia en pri­mav­era y otoño — , tu patrón te sug­erirá las igual­mente her­mosas cuevas mari­nas de la cos­ta norte de la isla.

  • Ambas opciones pueden fun­cionar, pero Capri es espe­cial­mente grat­i­f­i­cante como expe­ri­en­cia pri­va­da de medio día o de día com­ple­to, porque la cos­ta incluye varias cuevas mari­nas, miradores emblemáti­cos y her­mosas calas que mere­cen tiem­po en lugar de una para­da apresurada.

  • Sí: se apli­ca una tasa por­tu­ar­ia de aprox­i­mada­mente 100 € por embar­cación a los bar­cos que atra­can en los muelles prin­ci­pales de Capri en Mari­na Grande y Mari­na Pic­co­la. Esta tasa es inde­pen­di­ente de cualquier impuesto de desem­bar­que por per­sona. Muchos clientes en chárteres pri­va­dos optan por evi­tar la tasa por­tu­ar­ia fonde­an­do mar aden­tro y acce­di­en­do à la isla en taxi acuáti­co, o bien comien­do en un club de playa como La Fontelina, que dispone de un muelle pri­va­do para los clientes del restau­rante. Tu patrón te acon­se­jará el enfoque más prác­ti­co en fun­ción de tu itin­er­ario y de las condi­ciones del día.

  • Lle­gar a Capri antes de las 10 de la mañana te da una ven­ta­ja sig­ni­fica­ti­va: los primeros fer­ris des­de Nápoles y Sor­ren­to nor­mal­mente no lle­gan has­ta las 9:30 – 10:00, lo que sig­nifi­ca que las primeras horas de la mañana son con­sid­er­able­mente más tran­quilas. La piazzetta, el funic­u­lar y la zona de acce­so à la Gru­ta Azul se dis­fru­tan mucho más antes de las 11 de la mañana. La may­oría de nues­tras excur­siones de día com­ple­to a Capri salen entre las 8:00 y las 8:30 pre­cisa­mente por este moti­vo. Si el acce­so à la Gru­ta Azul es una pri­or­i­dad, se recomien­da encar­e­ci­da­mente una sal­i­da a las 8:00.

  • La com­bi­nación de Capri y Posi­tano es uno de nue­stros itin­er­ar­ios de día com­ple­to más solic­i­ta­dos, aunque requiere una sal­i­da tem­prana (8:00) y un chárter más largo (8 – 9 horas) para hac­er jus­ti­cia a ambos des­ti­nos. La ruta suele incluir: sal­i­da des­de Sor­ren­to → para­da para nadar en las islas Li Gal­li → cir­cun­nave­gación de Capri y Gru­ta Azul → almuer­zo en Mari­na Pic­co­la o en un club de playa → regre­so vía Posi­tano con una para­da a últi­ma hora de la tarde antes del atarde­cer. No recomen­damos com­prim­ir ambos en un chárter cor­to — cada des­ti­no merece el tiem­po adecuado.